
He aquí un fragmento de mis historias amorosas y de la historia de mi sexualidad.
Como conté hace un par de entradas, a eso de los dieciseis años tuve mis primeras charlas cibernéticas con chicos gays, que de alguna manera me iluminaron y llevaron a mi inevitable salida del clóset. Ahora bien, alrededor de los diecisiete conocí una de las personas que me cambiaron la vida, a la que me referiré con el nombre de "El Hada Madrina". El Hada Madrina era un chico un poco más grande que yo, que si bien es hombre y gay, para mi siempre fue una mujer, debido a sus constantes coqueteos con el uso de polleras, sostenes y tacos altos. Además era notoriamente amanerado, y por ende, me costaba muchísimo verlo masculino. No es casual que me refiera a ella como el Hada Madrina, ya que sus ideas revolucionarias le dieron una bocanada de aire a mi sexualidad y me ayudaron a comprender muchas cosas. Con el tiempo nos hicimos amigos y mi relación con ella se convirtió en una profunda amistad. A los 18 años fuí por primera vez a AMK y me encontré con ella, y verla en vivo y en directo fue una experiencia religiosa. Siempre vi al Hada Madrina como una persona fuera de este planeta, era completamente etérea, aérea, profundamente romántica, y por la imagen que yo tenía de ella, tenía las cosas mucho más claras que cualquier otro gay que jamás hubiera conocido. Era mágica y hermosa. Era genial. Era increíble. Quise mucho al Hada Madrina, y aún hoy la sigo queriendo, aunque las circunstancias de la vida nos hayan alejado bastante. En esa época hablaba con muchísimos chicos por msn, me conectaba en varias páginas de contactos y empezaba historias que nunca, NUNCA salían de la pantalla. A través de todas y cada una de ellas, me acompañó el Hada, aconsejándome y dándome su apoyo. Además le puso sal a mi "vida gay" y a mi vida en sí, ya que discutía con ella cosas sumamente privadas, familiares, académicas, de todo. Sentía que estábamos en situaciones similares.
A través de Gaydar, conocí al primer chico que me movió la piso: el más que célebre e infame Marsupial Cósmico. Si bien el Hada era mi mentora y consejera, y jamás dejo de reconocer su sensibilidad, creatividad y libertad, el Marsupial también se presentó ante mi como un ser de otro planeta: jamás había visto o escuchado hablar a nadie que se le pareciera. Era poesía pura. Hablar con él era quedarse enroscado en una red increible de cosas que parecían no tener sentido pero que aún así era imposible no escuchar. Tenía una especie de mambo racional que me volvía loco. Me encantaba hablar y debatir, con ambos. Lamento no poder explayarme mucho más sobre ellos, pero hacerlo sería insertarlos en la red como personas fácilmente reconocibles, si es que no lo son ya.
Posteriormente caí en cuenta de que el Hada y el Marsupial también eran amigos desde hacia mucho tiempo, que se querían y conocían mucho. Ante mi inestabilidad emocional al conocer al Marsupial, tomé consejos del Hada con respecto a mi accionar frente a sus avances, sus ganas de conocerme, verme y sentirme, pero me encontré con un Hada cada vez más fría y distante.
Un día, en mi barrio, un chico muy bonito me frenó y la calle y me preguntó: "¿Vos sos Tommy?", y ante mi respuesta positiva se presentó como alguien que ya conocía por fotolog y de quien tenía cierta información, y a quién a través de este blog me referiré como el Faérico. La información que tenía del Faérico era concisa: había tenido una relación altamente intensa con el Marsupial, y a través de él, conocía al Hada (y si a esta altura no son fácilmente reconocibles pega en el palo). Su relación con el Hada era buena, y no amorosa, pero su noviazgo con el Marsupial terminó de manera muy turbulenta, y básicamente, no podían soportarse el uno al otro. Este, era el comienza del Triángulo de Bermudas, adonde me vi encerrado por un par de meses caóticos.
La situación era extraña: a pesar de mi amistad inquebrantable con el Hada (con quien jamás tuve más que una amistad), su actitud hacia mi era cada vez más extraña y hostil, mientras que el Marsupial no dejaba de avanzarme y el Faérico se convirtió en un conocido recurrente de la noche a la mañana. Y a pesar de lo que cuente de acá en adelante, adoré y adoro a los tres, vuelvo a repetir.
Mi historia con el Marsupial fue breve, y de hecho jamás se concretó, pero fue el primer chico con el que me encontré en mi vida. Previo a mil mensajes de texto y cientos de llamados telefónicos, quedamos para un café en un famoso bar del centro. Podíamos hablar por horas, via mensaje, teléfono o msn, siempre teníamos algo que contarnos y los temas jamás dejaban de ser interesantes, porque para mi, el era muy interesante, muy especial. Hablamos mucho, nos reímos mucho, y si quiero recordar bien cada detalle del hecho, no puedo, es increible... después me acompañó caminando hacia la estación del tren, en donde amagó con darme un beso, pero no lo hizo. Jamás nos dimos ese beso.
En el camino a casa experimenté por primera vez una increíble cantidad de sentimientos que confluyeron en algo que luego declaré como "el Boicot", que sería una especie de auto-boicot hacia mi mismo en las relaciones y en los proyectos, y comprendí que este mecanismo, una vez comenzado, es imposible de frenar ya que deriva en la Negación absoluta. Su certeza es absoluta. Boicotié al Marsupial arriba del tren, y para el momento en el que llegué a casa, ya no quería salir con él de vuelta. Así es: salimos una sola vez. Y nunca más. Eso fue todo. Así fue mi relación platónica más fuerte. Entenderán por qué más adelante.
No sé bien qué me pasó. Es obvio que me agarró muchísimo miedo, inclusive que me bese, y sentí en carne propia que no podía llevar la relación (si es que había una), más allá de lo que era: un encuentro en un bar. Por la noche me llamó por teléfono para ver si había llegado bien y le dije que no quería saber nada más con él. Fin de la historia. Chau, Marsupial. Abracadabra. Si bien quise cortar todo por lo sano, este caballero, que además era flor de picaflor, estuvo de acuerdo en que sigamos siendo amigos, y así fue. Era un gran persona, una caja de Pandora completa e imposible de descifrar del todo. Era genial. MUY.
Pasados unos meses, el Marsupial confirmó mis sospechas: no sólo él se había peleado con el Hada porque supuestamente había mentido con respecto a mi, sino que además, el Hada se comportaba de forma tan errática porque gustaba de mi. Y yo no me daba cuenta, o no lo quería ver. Para esta altura, el Hada ya no me hablaba por msn, me había acusado de vueltero (por lo que hice con el Marsupial) y no salíamos más juntos. Había perdido a mi Hada Madrina y eso fue bastante doloroso para mi.
Algunos meses más pasaron y mi relación con el Faérico se hizo mucho más consecutiva, pero no éramos amigos, simplemente vivíamos cerca, nos cruzábamos y nos visitábamos, nada más. No obstante, cuando quise acordarme, el Marsupial estaba muy enojado conmigo, porque mi relación con el Faérico (su ex) no le gustaba. No quería que yo me acerque a él. Temía una relación amorosa, supongo, que yo estaba convensidísimo que jamás iba a suceder. También había perdido al Marsupial. Dos mis tres amigos gays se habían alejado de mi. ¿Problemas de pantalones?
El tiempo pasó, y los cuatro nos alejamos, cada uno del otro. Cada uno hizo su vida, y a pesar de que sentía cosas por el Marsupial, no hablé con él por mucho tiempo. Mi relación con el Faérico, seguía siendo de "conocidos recurrentes", pero no pasaba de un par de charlas y encuentros. Como siempre. El Hada por su parte, se había borrado de la red, y más allá de un par de llamados muy separados entre sí, la amistad que tuve con ella jamás volvería a ser la misma.
A principios de este año, una noticia terrible nos sacudió a los tres (y estoy seguro de que a muchos más también): el Marsupial moría de manera más que trágica. El Faérico me avisó por msn, y yo llamé inmediatamente al Hada. Por esta razón nefasta, volvíamos a unirnos fugazmente. Esa noche lloré muchísimo, porque de alguna manera sentía que había abandonado al Marsupial. No me culpaba por su muerte, ni lo haré jamás, creo que ese conjunto de cosas que lo llevaron a ella pesan sobre varias razones extrañas. Razones que jamás llegaré a saber o comprender. Pero no puedo dejar de pensar que lo abandoné. Me quedaron mil cosas para decirle.
Es raro: por un lado siento que no puedo hablar mucho del tema porque mis sentimientos están parcialmente bloqueados. Hace un par de meses podría haber hablado por horas del tema, y ahora son un par de líneas en un blog. Merece mucho más. Pero igual que antes, yo no puedo dárselo. Por otro lado siento que sobredimensiono mi relación con él: es que yo bajo ninguna circunstancia fuí una parte importante de su vida. Encuentros como el que tuvo conmigo deben haber sido frecuentes para él. Pero la mezcla de genialidad que encontré a él, sumado a los trágico que fue su deceso, hizo que se convirtiera en alguien muy especial para mi. Lo siento como una especie de ángel guardián. Y eso me gusta.
En los días siguientes, tanto el Hada como el Faérico me visitaron. Hablamos bastante del tema, expusimos nuestras emociones y llegamos a conclusiones diversas. Fue todo muy loco para mi.
Lo que sigue es increible, inclusive para quien lo vivió: tras un par de copas en una noche muy especial, me puse particularmente caliente y terminé en la cama con el Faérico. Con quien dije que jamás pasaría nada y que no me gustaba. Con el ex novio del Marsupial. No obstante, lo que pasó no pasó del sexo oral. El Faérico dejó muy en claro que lo que quería conmigo era algo serio, que desde el primer día que me cruzó por las calles de mi barrio estaba enamorado de mi. Cuando la palabra "relación" terminó de ser procesada por mi psiquis, el mecanismo del boicot comenzó a funcionar. Es extraño, pero a pesar de los desgastada de la relación con el Hada, ella volvió a aconsejarme sobre el Faérico, y una semana después de las copas locas y la mamada, la Negación absoluta volvió a mi, y tuve que volver a pronunciar la palabra mágica, poniéndole fin a cualquier tipo de relación amistosa o amorosa que haya podido tener con el Fáerico: Abracadabra. Pasamos una semana bárbara de todas formas, pero tampoco pude seguir adelante. El miedo volvió a paralizarme.
Lastimé muchísimo al Faérico y sin embargo las cosas fueron diferentes con él, porque hoy siento que su insistencia a lo hora de tener algo más que una encamada conmigo en tan poco tiempo (repito que todo duro una semana) me empujó un poco al boicot y a la conclusión final. Esta vez no había sido solamente obra del boicot mi insanidad. No quiero dar muchos detalles (probablemente lo haga en el futuro), pero realmente siento que esta vez, no estaba tan loco. Podría haber llegado a él con él. No sé...
Una vez que el Faérico se alejó de mi (y bastante enojado, y con un poco de razón), me quedé sin amigos en el ambiente.
Nunca más volví a ir a un boliche gay, no volví a hacer amigos homosexuales. Me alejé. Me hice a un lado. Boicotié todas las posibilidades futuras.
Hasta que apareció Jouji. Mi hermana conocía una chica, que conocía un chico gay, que era un buen partido. Mi hermana no quiso prostituirme, pero me pasó el msn de él, y me dijo que si quería que lo agregué. Naturalmente no lo hice, porque dudé de las cualidades de Celestina de mi hermana, pero una noche, en la que estaba muy aburrido, decidí darle una oportunidad, al menos para ver de qué se trataba. El resultado fue sumamente positivo: Jouji me gustó muchísimo. Era más grande que yo, mucho más natural y centrado. No era tan extraño como los integrantes del triángulo, pero aún así, esa cualidad de tener los pies en la Tierra que tenía me llevó a sentirme a gusto con él. Me gustaba, y mucho. Salimos un par de veces. Lo más cómico fue que yo me resistí al beso en la primera salidad, a sabiendas de que habría una segunda, en la que finalemente sucedió. Hacía meses que no tenía ninguna especie de contacto físico. Nos llevábamos muy bien, y yo me sentía muy cómodo. Jouji era lindo, carismático, tranquilo y muy copado.
Una fin de semana, mis viejos viajaron y me dejaron la casa a mi hermana y a mi. Ella trajo a su amigovio, yo a Jouji. Pasamos una buena noche. Obviamente no hubo sexo, bien saben que soy virgen, pero si hubo mucho cachondeo. Y mucha charla, que no es para menos. Al día siguiente le pedí que vuelva, y ni bien atravesó la puerta, el Boicot volvió a funcionar (a esta altura ya me gané el odio de varios lectores), después entré en la negación absoluta, y para cuando tenía que volver, le pedí que no lo haga. Al día siguiente, por msn (sí, soy un forro), le dije que no quería nada más con él. No pudo entenderlo. Y yo tampoco.
Abracadabra.
CONCLUSIONES:
- ¿Uso a los hombres? No.
- ¿Juego con ellos? Sí. No a conciencia.
- ¿Soy un cagón? Sí.
- ¿Soy un forro? No. Espero que no.
- ¿Por qué el Boicot? No lo sé.
- Después de Jouji decidí que no volvería a acercarme a nadie hasta que no solucionaría mis problemas internos. Pero ahora ya no quiero solucionarlos. Prefiero no acercarme más a nadie y ya. Me ahorro muchos problemas. Y a los demás se los ahorro también. La última vez que hice Abracadabra, realmente me sentí un sorete y un pendejo.
Y eso no está bueno.
T-O-M-M-Y

4 comentarios:
Esta entrada me da un poco de miedo.
TOMMY
Ay.
Lo único que te diría es que no te resignes y sigas intentando, re cliché. A menos que te sientas bien en el estado en que estás. Te gusta hacer la que hacés? evidentemente no porque sino, no estarías escribiendo tus vivencias en el blog y pidiendo opinión: RESIGNARSE y aislarse, no son opción. Por otra parte es muy maduro el hecho de que decidas no tener relaciones serias hasta que no estés bien con vos mismo. Es obvio que si uno no está bien, nada de lo que trate hacer, lo va a lograr con el mejor rendimiento, es más, termina siendo contraproducente.
Hacé lo que creas que te vaya a hacer sentir mejor a VOS. No te preocupes en eso de ahorrarles problemas a otros, te vas a equivocar las veces necesarias, y sí, posiblemente sigas teniendo ese tipo de actitudes, pero no creo que sea para siempre.
La soledad no es linda.
Y el deceso tampoco.
No creo que seas forro, no disfrutás esto y lo reconocés como problema.
Querete un poquito más! :)
Besi
Cuando digo resignarse y aislarse, digo que no son opción para vos, porque no te hace bien.
Se nota el deseo por revertir la situación y eso es lo que importa no se puede arreglar lo que ya se a hecho, pero si tratar de cambiar para no repetirlo en el futuro,
Puede alejarse de las personas pero no puede evitar que las personas se acerquen a usted, y en eso no tiene la culpa cada uno cuando se aproxima a otro con las intenciones que sea arriesga algo y eso esta bajo su propio y exclusivo riesgo (el de cada uno) y eso uno no puede hacer nada para remediarlo.
A veces boicotearnos es una forma de evitar que otros nos puedan lastimar, es decir, lo hacemos nosotros antes que lo haga otra persona que nos puede lastimar seriamente.
O también puede ser que el miedo de una relación o vínculo, la incertidumbre de lo que puede pasar o lo que no puede pasar nos lleva a destruir algo antes de empezar.
O solo la falta de animo de dar ciertos pasos para los que uno no se siente preparado o que quizás teme de lo que es capaz de hacer y eso sea algo de lo que no hay un punto de retorno.
La solución no es aislarse por que el único perjudicado es usted, tal vez tendría que poner en claro a las personas que necesita que no lo apresuren en ciertos aspectos, que no le exijan o lo atosiguen.
Si se siente mal cuando lo hace no es un forro ya que genera culpa y la persona que tiene culpa sabe que actúo no del mejor modo posible, el forro lo sabe y eso no le preocupa.
Saludos y éxitos.
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