domingo, 1 de noviembre de 2009

El lado oscuro del Arcoiris - El demonio.


OK, so... this is the first.


Últimamente estuve leyendo varios blogs de chicos gays que comentan y escriben diferentes aspectos de su vida, relacionándose con personas que pasaron por lo mismo, describiendo sensaciones, aspectos, expresando puntos de vistan, van, vienen, escriben, reciben comentarios y al parecer ayudan a algunos a salir adelante- Quizás. Y mi intenteción no es copiarme de "Mirko" o de "Lukitas", sino más bien hacer un experimento. Estoy buscando una nueva forma de terapia, ¿vió?


El Martes pasado paso por el consultorio de psicóloga, Gaby, con única idea en la cabeza: "No quiero venir más." PUNTO.


"¿Por qué?", pregunto Ga. A lo que yo respondí que la terapia, y no precisamente por algo que ella haya hecho mal, me había convertido en una especie de paralítico: sabía cuales eran mis problemas, pero no podía hacer nada para solucionarlos.

Descubrí hace poco que, como el resto de la humanidad, tengo dos caras. Yo las llamo "la Conciencia" o "el Orden", y "la No-Conciencia", o "el Chaos". Debo tener más caras, pero al fin. Teniendo esto en cuenta desarrollé la siguiente teoría: La Conciencia me está diciendo exactamente cuál es el curso de acción que tengo que seguir para alcanzar la felicidad o iluminación, pero el Chaos me está diciendo que no lo haga, que me resista. Esto dejando de lado si lo que la conciencia dice es realmente el camino de acción o si la No-Conciencia es más coherente que la Conciencia. La cuestión entonces no es que no pueda solucionar mis problemas, sino que por miedo, me resisto a escarbar en mi psiquis para encontrar la solución a la mayoría de ellos. No es "que no puedo", pero tampoco es "que no quiero", es más bien un "no puedo, porque no quiero". Es más bien un "la Conciencia y el Chaos se están peleando a cuchillo pelado constantemente y me cuesta mucho separar".


Estoy en una negación terrible. Se muy bien lo que tengo que hacer pero me resisto. No quiero ir más a ver a Ga. La odio. Me pongo a la defensiva, la ataco. La veo y quiero destruirla. Quiero hacerla llorar. Quiero que me deje ir...


Ella dijo: "Vos podés dejar de venir si querés... no sé si tu decisión ya está tomada, pero... ¿Por qué no venís el Martes que viene y lo charlamos mejor?".

Y yo respondí: "Si no vuelvo el Martes, nunca más voy a volver. Como te expliqué antes, este problema te excede a vos, y me sobrepasa a mi. No voy a hacer terapia con nadie más sino la hago con vos. Hasta acá llegue. Y si vuelvo... nunca más me voy a ir. Creo que después de decirte esto, la vergüenza me va a impedir volver acá...". Quedamos en que volvía. Obviamente me dolió que no hiciera nada para detenerme, pero calculo que a este punto me conoce tan bien que sabe exactamente lo que tiene que decirme. Eso me da un poco de miedo.


Hace años que me atiendo con Ga. Casi cuatro o cinco. No quiero pensar en cuantos van (bueno, van cuatro y un poco más). Entre los dos fuimos batiendo varios problemas. Luchamos contra mis demonios internos y exorcisamos varios más. Y entonces llegamos al demonio mayor: EL SEXO.

Yo soy homosexual. Se lo conté en la primera entrevista que tuvimos. Tenía 16 años. Ya lo sabía, y no lo iba a negar. Ahora tengo 20. Soy virgen. VIRGEN (que palabra de mierda...). Este demonio, el demonio mayor tiene otra cara y otro nombre, que yo me rehúso a discutir con Gabriela. Me rehúso a discutir sexo con ella. Me rehúso a discutir SEXO con cualquiera. Así que lo voy a hacer acá. Anonimamente anónimo. Buen plan, ¿no? ... ¿¡NO!?


PREGUNTAS FRECUENTES:


- ¿Te avergüenza ser gay?: No. Ni un poquito. Estoy completamente fuera del clóset. Mis amigos lo saben y me adoran, y yo los adoro a ellos por adorarme. Mis viejos lo saben, no los hace precisamente felices, pero jamás dudé al discutirlo con ellos. Desde mi punto de vista, lo sé desde que tengo 8 años. Fue doloroso al principio, pero eso ya pasó. Soy puto, y me la re-banco.


- ¿Realmente sos virgen? ¿Por qué?: Lo soy. No me digas Wanda Nara, lo veo en tu cara, cura. Lo juro. Soy un gay de 20 años que jamás tuvo relaciones sexuales (bueno, sexo oral, sí; penetración, never), ni con hombres, ni con mujeres. Y odiraría sonar egocéntrico, pero no creo que pase por mi aspecto físico. Obvio que me crítico los rollos y el acné, pero no soy feo. Oportunidades, tampoco me faltaron.


- ¿Vas a volver a terapia?: No lo sé. Aún no lo decidí. Tengo un día y monedas para resolverlo.


- ¿Sabías que sos un pelotudo? ¿Sabías que sos un cagón? ¿¡Sabías!?: Obvio que lo sabía. Es otra de las cosas que no me cuesta reconocer. Siguiente pregunta.


- ¿Por qué hacés esto?: Quiero la opinión de la comunidad (?) Quizás encuentre a alguien que le pasa lo mismo y nos desvirguemos mutuamente. Pero te juro por mi vieja que preferiría inmolarme.


Así como está, lo pongo en una bandeja... ¿Quién se lo come?



T-O-M-M-Y

4 comentarios:

elladooscurodelarcoiris dijo...

- ¿Vos crees que alguien va a leer esto?: No sé... espero que sí. Tengo expectativas...

Anónimo dijo...

Hola, leí el post es algo muy común eso de no puedo por que no quiero y pasa en todos los ámbitos de la vida a veces se sabe el problema y cual es su solución pero hay inseguridad en dar ese paso sobre todo al pensar que pasara después, como serán las cosas después de haberse decidido por seguir adelante y solucionar eso que nos causa conflicto.
Ahí es cuando puede aparecer el temor a si la situación después no me gusta o no es lo que esperaba ya no hay marcha atrás.
Mientras que si uno se mantiene en ese punto de partida se genera la seguridad de que en cualquier momento podrá tomar la iniciativa para salir de ahí y a la vez mantiene la certeza de no tener que lidiar con la consecuencia definitiva de esa acción de la que muchas veces no hay punto de retorno.

Pero uno debe tomar confianza pues una vez solucionado un problema o conflicto seguro aparecerá otro por que eso es la vida.
Duele, molesta, da dudas, confusión y demás pero todo eso nos lleva a replantearnos cosas para poder superarlas y ir sintiéndose mejor con uno mismo ayudando a que uno se vaya conociendo y descubriendo.

Con respecto a lo de la psicóloga eso es una decisión que debe ser tomada contestándose sinceramente si le hace bien o no o si le sirve o no.
Si le sirve uno seguramente seguirá sino no se siente a gusto o no le sirve debe dejar.
Pero si uno deja por que se esta llegando a áreas que no se quieren tocar eso nunca a la larga servirá para uno poder superar lo que le causa conflicto.

Pero lo mas importante es avanzar aunque sea de a poco por que uno puede terminar atrapado en un ciclo que cuando quiera salir puede descubrir que se le ha pasado la vida y no ha vivido y eso es lo peor que puede ocurrirle a alguien.
Pero eso no quiere decir arrojarse sin medir consecuencias y apurarse.
Uno debe ir a su tiempo y dándole a las cosas o situaciones ese mismo tiempo sin forzar nada pero siempre avanzado aunque sea de a poco.

Éxitos.

elladooscurodelarcoiris dijo...

Gracias, Dragón. Al menos ya no soy virgen de los posteos...
Me encantaría ver tu blog, pero internet no me deja.
Still, te recordaré como la primer persona que leyó lo que tenía que decir.
Me parece muy coherente todo lo que decís. Lo tendré en cuenta ;)

Suerte, y gracias por leerme. Espero que vuelvas a entrar :)

Feditooo dijo...

Em...hola.... es la primera vez que buzco cosas relacionadas con esto, y a mi me pasa una cosa muy parecida a vos tommy, osea por momentos pienso que mi vida no es tan dificil al ser lo que soy, pero por el otro lado, mi misma conciencia me contrapone con esto y aveces se me confunden entre lo que soy y lo que quiero ser y esto me lleva a una crisis como persona...
y tambien me molesta mucho ser virgen aunque soy algo pendejo, yo voy a empesar a ir al psicólogo esta semana y es a la misma edad q vos empesaste (16)...ojalá me resulte y pueda acomodarme los pensamientos...
Un gusto haber leido esto, que creo q me va a ayudar bastante porque ya no me siento único con este problema...=D
quisiera conocer mas personas con mi problemas...
para entrar en contacto mi mail es federicoalbertoramirez@hot...

besos, suerte.